Para qué sirve?

PLASMA: Es un líquido transparente y de color amarillento. Contiene agua (90%), vitaminas, anticuerpos, proteínas, factores de coagulación, hormonas, sales minerales, grasas disueltas, hidratos de carbono.

Sus funciones son varias:

  1. Transportadora: De células, de materias nutritivas, de residuos, de hormonas…
  2. Reguladora: De la temperatura, de la presión osmótica, del equilibrio iónico, etc.
  3. Interviene en la coagulación.

GLÓBULOS ROJOS O HEMATÍES: Son las células sanguíneas más numerosas. Contienen la hemoglobina que es la responsable de su color rojo característico. Transportan el oxígeno de los pulmones a los tejidos y recogen de estos el anhídrido carbónico para que sea eliminado en los pulmones.
Cumplen, por tanto, la función respiratoria y tienen una vida media de cuatro meses. Cada persona tiene entre 4.000.000 y 6.000.000 por mm cúbico.

GLÓBULOS BLANCOS O LEUCOCITOS: Son menos numerosos que los glóbulos rojos. Son los encargados de proteger al organismo contra los diferentes agentes patógenos, función inmunitaria o defensiva, capturándolos y destruyéndolos o produciendo anticuerpos. Una persona tiene entre 4000 y 10.000 leucocitos por milímetro cúbico. En caso de infección aumentan el número para mejorar las defensas. Algunos tienen una vida muy corta, menos de 24 horas.

PLAQUETAS O TROMBOCITOS: Son las células sanguíneas más pequeñas. Intervienen cuando se produce una rotura de la pared de los vasos sanguíneos. Se adhieren rápidamente al sitio en el que hay que parar la hemorragia, dando tiempo a la formación del coágulo definitivo, función hemostática. Tenemos entre 150.000 y 400.000 por milímetro cúbico. Tienen una vida media de 4 a 5 días.